He tocado techo en el piso que está justo debajo de otro donde toqué fondo en su día


*Sé lo que habría sentido si esta madrugada (¿serían  las 3?), yo  me hubiera bajado en Albacete cuando se han abierto las  puertas. Estaba  a dos metros de esa escalerilla. Sé lo que habría sentido, porque lo  estoy sintiendo  ahora, y es exactamente lo que buscaba con ese impulso  que no me he  atrevido a culminar. Liberación a través del  autoestrangulamiento.  Esas calles desiertas y oscuras, esa ciudad  hibernando a -3 grados,  caminar en dirección random mientras asumes (y paladeas) que  no tienes dónde dormir,  ni dinero suficiente para coger otro bus o  pagarte un hostal. Masoquismo, pero placentero y purificador.  Tragar  clavos. Lo buscaba en Albacete, pero ha llegado aquí, en este  despacho  de señores importantes trajeados. ¿Podrán oler esta sensación?   *Me  gusta el concepto de coágulo. Un coágulo es algo difícil de  dibujar,  discreto, que te jode desde dentro. Y luego de repente toses sangre. Sorpresa, el coágulo sale de debajo de la mesa y se te   presenta. Podría escupir sangre justo ahora. Estoy tragando los   suficientes clavos. Y es masoquismo placentero porque duele, pero luego   libera. Es la receta.   *Una montaña no se mueve unos centímetros sin que se estremezca todo su puto esqueleto de tierra y piedra. Me estoy moviendo. *Increíble que el payo que se me ha sentado delante y me ha hablado fuera… Sí. Juas… Dios es un cachondo.  *Este  hostal es maravilloso. Humildad brasileña de favela digna. Telenovelas  por la  tarde en el diminuto salón.. No entiendo nada de lo que nadie  dice. Va a  ser un recuerdo muy feliz. Quizás todo termine siendo un  recuerdo muy  feliz.

*Milpi, te echo mucho de menos. Quiero abrazarte.

*Sé lo que habría sentido si esta madrugada (¿serían las 3?), yo me hubiera bajado en Albacete cuando se han abierto las puertas. Estaba a dos metros de esa escalerilla. Sé lo que habría sentido, porque lo estoy sintiendo ahora, y es exactamente lo que buscaba con ese impulso que no me he atrevido a culminar. Liberación a través del autoestrangulamiento. Esas calles desiertas y oscuras, esa ciudad hibernando a -3 grados, caminar en dirección random mientras asumes (y paladeas) que no tienes dónde dormir, ni dinero suficiente para coger otro bus o pagarte un hostal. Masoquismo, pero placentero y purificador. Tragar clavos. Lo buscaba en Albacete, pero ha llegado aquí, en este despacho de señores importantes trajeados. ¿Podrán oler esta sensación?
 
*Me gusta el concepto de coágulo. Un coágulo es algo difícil de dibujar, discreto, que te jode desde dentro. Y luego de repente toses sangre. Sorpresa, el coágulo sale de debajo de la mesa y se te presenta. Podría escupir sangre justo ahora. Estoy tragando los suficientes clavos. Y es masoquismo placentero porque duele, pero luego libera. Es la receta.
 
*Una montaña no se mueve unos centímetros sin que se estremezca todo su puto esqueleto de tierra y piedra. Me estoy moviendo.
 
*Increíble que el payo que se me ha sentado delante y me ha hablado fuera… Sí. Juas… Dios es un cachondo.
 
*Este hostal es maravilloso. Humildad brasileña de favela digna. Telenovelas por la tarde en el diminuto salón.. No entiendo nada de lo que nadie dice. Va a ser un recuerdo muy feliz. Quizás todo termine siendo un recuerdo muy feliz.

*Milpi, te echo mucho de menos. Quiero abrazarte.

Se perdieron los patios de mi Sevilla

Se perdieron los patios de mi Sevilla